Sesión de fotos de bebé con familia

Hay edades que cambian casi de una semana para otra.
Alrededor del primer cumpleaños aparecen nuevos gestos, juegos, movimientos y maneras de relacionarse.
Una sesión de fotos puede guardar cómo es vuestro bebé ahora y también cómo sois juntos.
Una foto con mamá. Un rato con los abuelos. Todos juntos jugando. El bebé solo, explorando a su manera.
sesión de Fotos de bebé con familia: Fotos del bebé solo y acompañado
Durante la sesión dejo espacio para las dos cosas.
Hay momentos en los que el bebé juega, mira, gatea, camina o investiga algo que acaba de descubrir.
Y otros en los que busca unos brazos, comparte un juego, se ríe con mamá o disfruta de la presencia de sus abuelos.
Esa mezcla permite contar dos historias: cómo era vuestro bebé en esta etapa y cómo se relacionaba con vosotros.
Si vuestro bebé está cerca de cumplir un año, podéis ver cómo planteo mis
sesiones de fotos de bebés en Barcelona
.
El primer cumpleaños, una buena ocasión para reuniros
El primer cumpleaños marca una etapa llena de cambios.
Quizá empieza a ponerse de pie, señala todo lo que le interesa, reconoce perfectamente a sus personas o ha encontrado su propia manera de desplazarse por casa.
También empieza a aparecer una personalidad muy clara: sus expresiones, sus juegos, aquello que le hace reír y esa forma tan suya de mirar el mundo.
Celebrar el primer cumpleaños con fotografías permite conservar precisamente eso: cómo es ahora.
Fotos del bebé con los abuelos
Los abuelos también pueden formar parte de la sesión.
Una fotografía de todos juntos tiene un valor especial, y también lo tienen esas imágenes más pequeñas que aparecen mientras estáis juntos.
Una nieta en brazos de su abuela. Un abuelo haciéndola reír. Mamá mirando cómo juegan. Un gesto que forma parte de vuestra manera de relacionaros.
El primer cumpleaños puede convertirse así en una ocasión para reunir generaciones y guardar ese momento de la familia.
Cada familia tiene su propia forma
Una madre y su hija. Dos madres. Dos padres. Hermanos. Abuelos. Una familia grande o una familia pequeña.
La sesión parte de las personas que forman vuestro mundo y de la manera en que os relacionáis.
Fotografío esos vínculos dejando espacio para jugar, acercarse, moverse, abrazarse y estar juntos.
El resultado habla de vuestro bebé y también de la familia que lo acompaña mientras crece.
Una sesión de bebé natural también en estudio
El estudio es un espacio preparado para que puedan ocurrir cosas.
El bebé puede moverse, jugar, explorar, acercarse a vosotros y volver a descubrir algo que le llama la atención.
La luz y el espacio están cuidados. Lo que sucede delante de la cámara permanece abierto.
Así aparecen fotografías naturales del bebé solo y escenas compartidas con la familia.
A veces el mundo se mira al revés
A esta edad cualquier postura, objeto o rincón puede convertirse en un descubrimiento.
Mirar, probar, girarse, levantarse, caer, volver a empezar.
Son pequeños gestos que hablan de cómo es un bebé en este momento de su vida.
Al revés te miro para que me veas.
Fotografiar cómo es vuestro bebé ahora
Durante los primeros años cada etapa deja paso enseguida a la siguiente.
Cambian los movimientos, las palabras, los juegos y también la manera de relacionarse con vosotros.
Una sesión permite guardar un pequeño fragmento de ese momento: vuestro bebé, sus personas y vuestra forma de estar juntos.
