Hermanos

Hay vínculos que no se explican.
Se sienten.
Entre hermanos aparecen gestos pequeños y verdaderos:
un abrazo que protege, una sonrisa compartida, la calma de estar juntos sin necesidad de decir nada.
En mis sesiones de fotografía infantil, no busco que posen ni que repitan gestos. Creo un entorno tranquilo y seguro donde pueden moverse con libertad, relacionarse entre ellos y olvidarse de la cámara. La imagen aparece cuando se sienten cómodos.
La relación entre hermanos tiene su propio lenguaje.
Mi trabajo consiste en observarlo y acompañarlo, sin intervenir, dejando que cada gesto ocurra a su ritmo.
Porque ahí —en lo que no se fuerza— es donde la fotografía tiene sentido.
Si sientes que este tipo de fotografía encaja con tu forma de mirar a la infancia,
puedes escribirme cuando quieras.
